Porque los perros vomitan y se comen su vomito

Porque los perros vomitan y se comen su vomito

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Si has tenido perros durante algún tiempo, serás consciente de sus hábitos menos agradables… Sin embargo, ¡hay muy pocos que nos resulten tan repugnantes como comerse sus propias náuseas! Ese horrible “arcada… arcada… heAVe… slurp slurp slurp” es algo que a ninguno de nosotros nos gusta escuchar desde detrás del sofá, ¡especialmente si el culpable luego trota para darnos un beso amistoso! Pero, ¿por qué lo hacen y es seguro?

Se trata de un proceso activo, precedido de náuseas (sensación de malestar y, normalmente, aspecto infeliz y babas) y arcadas. Lo que sale es el contenido del estómago (y a veces del intestino delgado), mezclado con ácido y, a menudo, con bilis. La regurgitación, por el contrario, se produce cuando la comida no llega al estómago: lo que sale suele ser comida masticada mezclada con saliva y mucosidad.

El vómito es también una respuesta protectora, destinada a proteger al perro de la intoxicación. Lo desencadena una parte especial del cerebro llamada CTZ (zona de activación de quimiorreceptores). Ésta inicia los vómitos si detecta un exceso de llenado del estómago o del intestino delgado, o sustancias químicas inusuales en el torrente sanguíneo. La causa más común en los perros es, con mucho, lo que llamamos “indiscreción dietética”, es decir, comer algo desagradable.

Agresión por vómito en perros

Es cierto que hay varias cosas que hacen los perros que inspiran esta reacción, pero pocas provocan tantas arcadas como ver a su perro engullir su propio vómito. Aparte del factor asqueroso, ¿es este comportamiento algo de lo que deba preocuparse? Como ocurre con la mayoría de las preguntas sobre salud animal, la única respuesta definitiva es: “Depende”. Saber por qué vomita su perro es clave para saber si es inofensivo que lo vuelva a ingerir.

El vómito es involuntario. El cuerpo de su perro expulsará cualquier cosa que el cerebro detecte como una sustancia o toxina inusual. Si el estómago o el intestino delgado se llenan en exceso, pueden producirse vómitos. Los problemas médicos, como las úlceras y las infecciones, pueden inducir el vómito, al igual que ciertos medicamentos. Su perro vomitará antes de vomitar, contrayendo el abdomen y mostrando esfuerzo y aprensión durante el proceso. Cuando el vómito contiene alimento, éste estará parcialmente digerido y aparecerá como un líquido amarillo.

La regurgitación, en cambio, se produce cuando su perro expulsa la comida del esófago, antes de que llegue al estómago y a los intestinos. Su perro no hará mucho esfuerzo al regurgitar la comida. Simplemente bajará la cabeza y la comida saldrá. A diferencia del vómito, la comida regurgitada no suele estar digerida y está cubierta de mucosidad, más espesa que el líquido que acompaña al contenido del estómago. Un perro regurgita cuando ha ingerido su comida demasiado rápido y los trozos son demasiado grandes para su esófago o cuando tiene una condición médica como una obstrucción o una inflamación del revestimiento esofágico. A veces, no hay una explicación conocida para la regurgitación.

¿Por qué los perros se comen su propio vómito?

En primer lugar, cubra los aspectos básicos: ¿Ha hecho cambios en la alimentación de su perro recientemente? ¿Compite con otras mascotas por la comida? ¿Ha comido hierba recientemente? Todas estas son posibles razones por las que su estómago no le sienta bien después de cenar. Averigüe por qué pueden hacer que su perro enferme y cuándo debe llevarlo al veterinario.

Los cambios repentinos en la alimentación de su perro pueden provocar problemas gastrointestinales, por lo que cambiar de comida para perros (variedades o marcas) demasiado rápido puede alterar su estómago. Sobre todo, es importante que la transición a un nuevo alimento para perros sea lenta, normalmente a lo largo de 7-10 días. Antes de tomar la decisión de cambiar de alimento para perros, consulte a su veterinario. Si sigue observando signos de problemas estomacales o su perro no deja de vomitar, debe llevarlo al veterinario lo antes posible. Es posible que tenga una alergia o una intolerancia alimentaria, o que tenga un problema más grave (cuerpo extraño en el estómago, enfermedad sistémica, etc.).

Aunque la mayoría de los padres de mascotas asumen que un perro que vomita después de comer puede tener una sensibilidad al alimento, no es necesariamente el caso. La ansiedad o el miedo pueden ser la causa de que un perro vomite después de comer. ¿Su perro compite con otros perros de la casa por la comida? Este sentido del territorio puede hacer que coma más rápido, lo que puede sobrecargar su estómago y disminuir la cantidad de saliva que normalmente se traga con la comida y que actúa como amortiguador. Y al igual que nosotros, el nerviosismo y el estrés pueden hacer que su perro se sienta mareado y aumente la acidez de su estómago.

¿Por qué vomitan los perros?

Por desgracia, los vómitos son frecuentes. Y aunque puede asustar ver a su perro vomitar, es útil saber qué puede estar causando el problema y si hay algo que pueda hacer sin llevar a su perro al veterinario. Aquí hablaremos de las causas y los tipos de vómitos, de cómo saber cuándo hay que llevar al perro al veterinario y de cómo cuidarlo en casa si los vómitos son leves.

¿Sabe cómo reconocer los vómitos frente a las regurgitaciones en los perros? Antes de hacer nada para ayudar a su perro, debe entender qué son los vómitos. En primer lugar, no es una enfermedad; los vómitos suelen ser un síntoma de un problema subyacente que puede ser médico, fisiológico o físico. Un perro puede estar perfectamente sano y seguir vomitando. Algunos casos se resuelven por sí solos sin ninguna intervención. Otras veces, es necesario vigilar a su mascota para ver si empeora con el tiempo o si aparecen otros síntomas. Otros casos de vómitos requieren una visita urgente a su veterinario.Identificar la causa subyacente puede ayudar a tratar los vómitos de su perro y determinar si es necesario buscar una intervención veterinaria rápida.Vómitos vs. Regurgitación en perrosVómitos

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